lunes, 26 de mayo de 2014

Globalización.


Cada país tiene lo suyo, cada uno tiene exigencias y gustos propios, por eso es que existe tanta cantidad de modelos y marcas que apuntan a diferentes tipos de consumidores para cumplir con sus expectativas. Por otro lado también es cierto que la globalización está tomando las riendas del mundo, incluso las del mercado automotor.





Hace algún tiempo atrás si nos imaginábamos paseando por Nueva York, no podríamos hacerlo de otra forma más que en un Crown Victoria por tanto si la ilusión vira a París, no podríamos dejar de deleitarnos con un paseo por la Champs-Élysées abordo de un distinguido DS.


Existe un público “fierrero” que tiene muchos adeptos al auto americano por sus motores potentes, sus proporciones colosales y sus interiores repletos de maderas y brillos. Para otros –donde me incluyo-son coches ostentosos con –des-proporciones casi ridículas y motores más deficientes que eficientes. Cual sea la posición de la vereda que cada uno se sitúe, si hay algo que hay que reconocer y que tienen clarisimo las automotrices americanas, es en lo que a confort refiere. Nadie en el universo podría decir que un auto americano es incómodo. Autos amplios, con cajas automáticas, controles de velocidad crucero y suspensiones que invitan a deambular por una highway por muchos kms con toda comodidad. Si un auto que pretende adentrarse en el mercado yankee no tiene interior espacioso, motor grande, caja automática, cruise control ni posa vasos, fracasa. Por suerte eso está cambiando, poco a poco las grandes marcas van mirando para el lado del downsizing -en la medida que pueden- y van adoptando modelos globales, más pequeños y funcionales y para desgracia de los puristas, los modelos destinados a su mercado interno poco a poco tienden a achicarse, en todo sentido.


Crucemos el charco, vamos a Europa, allí tenemos varios. Si buscamos vanguardia , corramos a Francia, ellos buscan ser diferentes ante todo. Un claro ejemplo es el antes mencionado Citroen DS, o por qué no, los controversiales Avantime, Megane II hatchback y hasta podríamos agregar a la familia C4 con el llamativo centro de volante fijo. Ellos saben que su país es sinónimo de moda y sus vehículos no podían ser menos chic.  Claro, tanto glamour tienen su costo (acaso no dicen que la belleza duele?)  Pocos autos han sido tan recolectores de grillos y juntado tanto prontuario de fallas eléctricas.
 Como bien sabemos, la moda es pasajera y sus modelos también, pero vaya que nos han hecho –y lo hacen todavía- suspirar, basta con ver pasar un peculiar Clio Williams para que se nos ponga la piel de gallina. De todas formas hoy por hoy parece que ese halo de Chanel Nº5 se acaba, los Renault se volvieron más genéricos, los Citroën pasaron la barrera de la creatividad para ahora ser casi excéntricos -línea DS- y los Peugeot parecen estar más interesados en verse como alemanes, que por recordar las viejas épocas de navíos confortables.

Nos corremos un poquito, y vamos a algo que nos apunte directo al Cuore, algo que nos de sensaciones y nos haga acelerar un poquito el pulso, estamos en Italia tierra donde la passione y el diseño van de la mano. Pocas cosas se comparan con las hermosas líneas de un –casi- perfecto Alfa 156, escuchar el sonido del V6 de un 166 o imaginar sentir el olor al cuero Poltrona Frau de un Lancia. Todo tiene su coste, podemos deleitarnos por tiempo determinado, la realidad es que para muchos fueron autos problemáticos, roturas, repuestos caros y más visitas al taller que a la peluquería. ¿Vale la pena? CLARO! Son pasionales, y como tales, la relación hombre-máquina son de un Amor/odio incomparable. Pero todo lo malo tiene su fin, hoy por hoy, las marcas italianas nada tienen que ver con esos problemas de antaño, sus tecnologías y desarrollos avanzaron -más que su imagen- y hoy en día mantienen sus virtudes agregando fiabilidad y tecnología de avanzada. Pero no termina ahí, también han crecido. Hoy día el Grupo Fiat es dueña de la totalidad del Grupo Chrysler, naciendo así modelos en conjunto y cosas un tanto extrañas como el Lancia 300C, Lancia Town&Country, Fiat Journey o el Jeep Panda. 


Hablemos de tecnología, de avances, hablemos de productos alemanes. Citemos un modelo, Mercedes Benz Clase S, que decir, el mejor sedan del mundo, pionero en desarrollos, tecnología, seguridad y confort. Si bajamos el target tenemos al referente del segmento mediano, el golf, hace increíblemente todo bien (dentro de lo que en su segmento se pretende, claro) por tanto si queremos un poco de emoción, podemos optar por BMW y si es todavía nos queda chico podemos recaer en Porsche. Ahora bien, tienen desde el “pequeño auto del pueblo” hasta el mejor sedan del mundo, pasando por super deportivos de pura cepa, ¿cuál sería el punto flaco?...La sobriedad. Esa seriedad característica de los germanos que parecen estar empecinados en calcarle a sus productos. Es un problema? No creo, mal no les fue a lo largo de su historia, de hecho en lo que a mi me concierne, soy gustoso de los diseños simples, pero es cierto que muchos son tan sobrios, que dejan gusto a poco y hasta llegan a aburrir pasar desapercibidos. Claro que, tanto brillo teuton y sobriedad característica se puede opacar un poco por colaboraciones franco-germanas o plataformas modulares que van desde un golf a futuros audi de gran porte. Para cubrir todos los segmentos de todos los mercados.


Si buscan eficiencia sin dudas tienen que mirar a Japón, país donde tienen especial interés en hacer las cosas bien…¿bien?... bueno, si tomamos a un auto como un objeto al cual se le designa la función de trasladarnos de un punto “A” a un punto “B” podríamos decir que la tienen clarísima! Autos con motores pequeños, comprimidos, con sistemas que reducen el consumo y de destacable funcionamiento, todo eso respetando su filosofía oriental, la de la confiabilidad a tal punto de parecer más tanques de guerra que autos.
Tampoco nos mortifiquemos, dentro de su eficiencia saben hacer cosas divertidas para una gran variedad de públicos. Kei Cars (micro autitos) con tecnología y calidad de una lujosa berlina, autos deportivos y pasionales como los GT86, GTR, NSX, Supra, Corolla Trueno, EVO, Impreza, etc. Y grandes sedanes lujosos. Lo curioso es que, cual sea el modelo, si no tiene un relojito digital inserto en el tablero, casi que uno no cree que es un auto es japonés... ¿o si?... lexus, infiniti, acura, scion, cientos de autos que se venden en diferentes países, con diferentes nombres, pero el fin es el mismo, cubrir demandas y necesidades con diferentes nombres y posicionamientos pero con vehículos en común.

Para ir terminando vamos a aunar dos grandes productores que están empezando a hacer ruido. Por un lado los coreanos, ¿recuerdan todo lo que decían de Kia y Hyudai en los 90? Algunos visionarios  ya veían el avance y advertían que los coreanos iban por el mismo camino que antes habían recorrido los japoneses. A nadie le queda duda de que NO le pifiaron, hoy en día los coreanos no solo alcanzaron a los japoneses, sino que hasta me atrevo a decir que, ¿los pasaron?. Diseños bonitos, tecnología de punta, calidad de primera línea y gamas lo suficientemente extensas para competir en los principales mercados. El dato curioso es que siguieron casi los mismos patrones que los nipones, autos que apuntan a la eficiencia, a los bajos consumos y a la confiabilidad, PERO dándole un poco más de interés al diseño. Bien por Corea! 


Por último, pero no menos importante, dejamos lo controversial, los chinos. Podríamos pasarnos un día entero riéndonos de modelos falsificados o burdas imitaciones creadas por esos orientales, pero no. La industria china tiene sus origines hace apenas unos años ¿15,20 años tal vez? Y su evolución en estos últimos 5 a sido casi abrumadora. Sobran autos que son chatarras con ruedas, pero también hay que reconocer que ya tienen autos que fueron calificados con la máxima puntuación por los principales organismos de seguridad internacionales, que producen motores con turbo –downsizing- cajas con muchas relaciones, equipamientos cuantiosos y hasta en muchas ocasiones, mejor armados y terminados que varios productos Mercosur de marcas reconocidas. Lo malo? Su imagen, uno dice “made in china” y enseguida levanta una ceja y lo mira con cara rara, sin olvidar que por más que su paso sea firme y rápido, les faltan cosas por aprender y consolidar. ¿Lo bueno? Que toda su labor se la deben prácticamente a ellos mismos, que sus productos no están por debajo de nuestros productos más baratos y que pese a quien le pese, se las traen. En pocos años van a haber corrido la misma suerte que los coreanos y japoneses y lo  mejor de todo, BARATOS!



La globalización parece pegar fuerte y las marcas ponen especial empeño en que así sea, los autos cada vez son más iguales, cubren más a menor costo, es decir, tratan de reunir más condiciones y gustos por cada modelo para tener que ahorrarse en el desarrollo de vehículos. No es lo mismo desarrollar un auto del segmento C para América, otro para Europa y otro para Asia que hacer uno solo para que cubra las necesidades de los 3 continentes. Claros ejemplos de ello son el nuevo Kuga/Escape que eliminaron mucho de lo que antes ofrecían en sus respectivos mercados para "aunar fuerzas" y poder ofrecer un producto que conjugue elementos que satisfagan a ambos, o bien, que los autos más vendidos en EEUU sean productos de marcas japonesas.


Ya poco queda de esas cosas de antaño que reflejaban la esencia de un mercado, para bien y para mal, ahora todo indica que los autos tienden a ser más "genericos" y que un Renault se vea más coreano que francés, un Mercedes que pretende querer agradarle a los jóvenes con diseños desproporcionados novedosos o una Ford con planes de tener la misma gama en Argentina, en Australia, Chipre, Jamaica o Dinamarca. Como dije, para bien y para mal, es lo que el futuro nos depara.

Autos genéricos o esencia autóctona que pueda fallar?...

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